Boyacá sigue reduciendo la pobreza multidimensional y se consolida como referente nacional con inversiones que transforman vidas


En la rendición de cuentas 2025, el gobernador Carlos Amaya dio conocer cómo se ha logrado que el departamento alcance los mejores indicadores del país.

Boyacá continúa demostrando que la reducción de la pobreza no es producto del azar ni de la casualidad, sino producto de decisiones políticas sostenidas. 

Así lo respaldan las cifras y estadísticas: entre 2024 y 2025, el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) total pasó de 6,9 % a 6,4 %. Por su parte, en el sector rural pasó de 12.1 % en 2024 a 10,3 % en 2025.

Estas cifras consolidan a Boyacá como el ejemplo nacional en los últimos años toda vez que es el segundo departamento que más ha logrado reducir estos índices en su totalidad y el que más lo ha hecho en los sectores rurales en el periodo 2018-2025. Esto significa un avance real en la calidad de vida de miles y miles de familias, sobre todo campesinas.

“Cuando veo que lo que hacemos logra transformar vidas y que los indicadores, que se convierten en historias humanas, disminuyen, vale la pena todo el esfuerzo. Las estadísticas lo confirman, no son cuentos, seguimos siendo ejemplo en disminución del Índice de Pobreza Multidimensional”, aseguró el gobernador Carlos Amaya 

Este resultado se sustenta en cifras sin precedentes: $2,01 billones gestionados y $1,79 billones en estado de ejecución, traducidos en obras y programas que impactan directamente las condiciones de vida de los boyacenses.

Uno de los pilares ha sido la inversión en vías e infraestructura, con la intervención de 1.808 kilómetros de vías secundarias y terciarias en 91 municipios, respaldada por la llegada de 13 bancos de maquinaria (79 equipos) por $72.500 millones. Estas acciones han mejorado la conectividad, facilitado el acceso a servicios como salud o educación y dinamizado las economías locales, especialmente en el campo.

La apuesta social ha sido determinante. En educación, se han invertido más de $192.000 millones, incluyendo el inicio de la mayor dotación en la historia de las instituciones educativas públicas y la garantía de tener el mejor PAE para 118.000 estudiantes. 

Además, se instalaron parques infantiles en 31 municipios y se brindó apoyo a miles de niños y niñas con Rutas Abrigo. Hoy, Boyacá logra una reducción significativa en las barreras de acceso a servicios para el cuidado de la primera infancia, pasando de 5,3 % a 3,8 %. Así, el departamento sube del puesto 13 al 5 a nivel nacional. 

En servicios públicos, la adecuación de acueductos para 52.000 familias campesinas hace parte de los grandes avances. Ahora Boyacá es quinto en el país en acceso a agua mejorada: bajó de 7,7 % a 4,8 % y subió del puesto 9 al 5 frente a 2024.

Los proyectos de electrificación, pero sobre todo la destinación presupuestal para gas domiciliario para 25.355 hogares, refleja avances concretos en condiciones de vida digna.

Estos proyectos explican, en gran parte, que uno de los logros más importantes como departamento haya sido la reducción en los índices de pobreza multidimensional para mujeres cabeza de hogar en el campo (bajó de 7,2 % a 6,1 %), resultado de cerrar brechas y llevar bienestar a sus hogares.

En salud, la finalización de cuatro hospitales, la inversión de más de $140.000 millones en infraestructura y dotación, y la entrega de 33 ambulancias y unidades móviles han fortalecido la atención en todo el territorio. A esto se suma el liderazgo en conectividad digital, con Boyacá como el primer departamento del país con comunidades de conectividad, que llega a hogares campesinos. 

El desarrollo también se proyecta a mediano y largo plazo con apuestas como el Pacto Raíz y Futuro, que moviliza $2,5 billones en 79 proyectos estratégicos, el cual se firmó con el presidente Gustavo Petro, y el Plan Mi Ciudad, con inversiones por $31.000 millones para mejorar las vías de las principales ciudades del departamento. Sectores como agricultura, industria licorera y lotería siguen aportando recursos y dinamizando la economía regional.

En Cultura fueron más de 14.000 artistas beneficiados a través de convocatorias de estímulos en 67 municipios y en turismo Boyacá siguió consolidándose como la tercera región más acogedora del mundo con asistencia masiva de visitantes a los grandes eventos y temporadas: FICC, Nairo Fest, Semana Santa o Navidad. 

Estos son solo algunos de los resultados que ratifican una verdad: Boyacá sigue demostrando que los índices de pobreza sí se pueden reducir cuando hay decisiones políticas que priorizan a la gente. 

Hoy, el departamento es un modelo de gestión que está cerrando brechas históricas y convirtiéndose en ejemplo nacional de desarrollo con equidad.

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