La titulación permitirá acceso a créditos, programas productivos y asistencia técnica, fortaleciendo la justicia social y el arraigo campesino en el territorio. “Es una alegría inmensa saber que vamos a tener nuestro título; uno trabaja con gusto porque puede adecuar su finca como es”, expresaron José del Carmen Granados y María Celina Pacanchique, campesinos de Siachoque.
El proceso se sustenta en el trabajo adelantado por la ANT entre 2024 y 2025, que incluyó levantamientos planimétricos de más de 2.000 predios y el fortalecimiento de 55 Comités Municipales de Reforma Agraria. Según Leonardo Plazas Vergel, coordinador de la ANT en Boyacá, estos avances técnicos permitirán concretar la meta proyectada: “Esto significa seguridad jurídica y oportunidades reales para el campo boyacense”.
Históricamente, Boyacá ha registrado niveles de informalidad en la tenencia de la tierra cercanos al 85%, una de las cifras más altas del país. La formalización no solo entrega un documento, sino que abre la puerta a inversión productiva, valorización de predios y estabilidad para futuras generaciones.
Con la entrega de 600 títulos en 2026, la Reforma Agraria deja de ser una promesa y se convierte en una realidad para miles de familias campesinas que ahora podrán afirmar, con certeza jurídica, que la tierra que trabajan les pertenece.

