Corpoboyacá invita a proteger al venado cola blanca, símbolo de la biodiversidad de Boyacá

La presencia del venado cola blanca en zonas rurales del departamento evidencia su capacidad de adaptación a entornos con presencia humana. La Corporación hace un llamado a proteger esta especie y prevenir conflictos con las actividades agrícolas.

El venado cola blanca (Odocoileus goudotii) continúa recorriendo diferentes territorios de Boyacá y, aunque su hábitat natural está asociado principalmente a los ecosistemas de páramo, cada vez es más frecuente encontrar ejemplares en zonas agropecuarias y cerca de áreas pobladas.

Ante esta situación, Corpoboyacá hace un llamado a las comunidades para contribuir a la conservación de esta especie, considerada un símbolo de la biodiversidad del departamento y protegida por la legislación ambiental colombiana.

De tamaño mediano, herbívoro y de comportamiento generalmente inofensivo, el venado cumple una función fundamental en los ecosistemas. Hace parte de la red alimenticia como consumidor de plantas, contribuye a la dispersión de semillas y al proceso de renovación del follaje. Además, constituye una presa natural para especies como el puma y el oso andino.

El venado se adapta a nuevos territorios

La transformación de los ecosistemas y la disponibilidad de alimento han llevado a que el venado cola blanca explore nuevas zonas de distribución. En algunos sectores rurales, los animales llegan en busca de pastos y, ocasionalmente, ingresan a cultivos de papa, arveja y otros productos agrícolas.

De acuerdo con la bióloga Claudia Rivera, este comportamiento ha sido registrado en diferentes municipios de Boyacá.

“Este comportamiento de los venados se ha reportado en varios municipios del departamento como Sogamoso, Oicatá, Toca, Paipa, Busbanzá, Corrales, Floresta, Tasco, Socha, Jericó, Güicán y El Cocuy, entre otros”, explicó.

Para Corpoboyacá, la presencia de estos animales en el paisaje rural representa una oportunidad para fortalecer las acciones de conservación, pero también plantea el reto de generar mecanismos que permitan reducir posibles afectaciones a los cultivos y evitar conflictos entre las comunidades y la fauna silvestre.

¿Cómo prevenir afectaciones en los cultivos?

La Corporación recomienda a los productores adoptar medidas preventivas y evitar acciones que puedan poner en riesgo a los animales. Entre las principales recomendaciones se encuentran:

  • Evitar establecer cultivos en zonas de páramo alejadas de las viviendas y realizar vigilancia permanente de las áreas cultivadas.
  • Implementar y mejorar los cercados en los cultivos que se encuentren expuestos a la presencia de venados.
  • Utilizar métodos de ahuyentamiento no letales, como banderines, ruidos fuertes y reflectores nocturnos, entre otros. Estas técnicas deben rotarse periódicamente para mantener su efectividad.

Corpoboyacá también hizo especial énfasis en la necesidad de realizar un manejo responsable de los perros domésticos, especialmente en las zonas rurales.

“De manera especial recomendamos a las administraciones municipales y a la ciudadanía en general realizar un manejo responsable de los perros domésticos y desarrollar campañas de esterilización y manejo de perros de zonas rurales y en estado de abandono, ya que una de las mayores presiones hacia la fauna silvestre son los ataques de perros”, manifestó Rivera.

Comunidades, aliadas de la conservación

Como parte de las acciones para proteger la fauna silvestre, profesionales de la Subdirección de Ecosistemas y Gestión Ambiental de Corpoboyacá adelantan jornadas de capacitación y recorridos de campo para verificar los reportes realizados por las comunidades, registrar la presencia de los ejemplares y evaluar las condiciones de los hábitats donde se encuentra la especie.

Para Harold Alfonso López Orjuela, biólogo de Corpoboyacá, la participación ciudadana es fundamental para garantizar la protección de esta especie.

“La conservación de esta especie y de la fauna silvestre en general depende, en gran medida, de la solidaridad y el compromiso de la comunidad”, señaló.

Una especie protegida por la legislación colombiana

Corpoboyacá recordó que el venado cola blanca es una especie silvestre protegida por la legislación ambiental colombiana. Por esta razón, está prohibida su caza, captura, tenencia, comercialización o cualquier acción que pueda afectar su bienestar o supervivencia.

La Corporación invita a la ciudadanía a observar y valorar estos animales desde la distancia, evitando perseguirlos, alimentarlos, capturarlos o intentar trasladarlos por cuenta propia.

La conservación del venado cola blanca depende también de la capacidad de las comunidades para convivir responsablemente con la fauna que habita los ecosistemas de Boyacá.

¿Encontró un venado herido o en riesgo?

Si tiene conocimiento de un ejemplar de venado cola blanca que se encuentre herido, en riesgo o en una situación que requiera atención, puede comunicarse con la Línea Amiga de la Fauna de Corpoboyacá: 321 950 7750.

Proteger al venado cola blanca es también proteger los ecosistemas, la biodiversidad y el patrimonio natural de Boyacá.

 

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